RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS:
Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. —Filipenses 4:2
En muchos países se celebra hoy el Día Internacional de la resolución de conflictos. Su propósito es alentar a las personas a hacer uso de la mediación y arbitraje más que del sistema legal para resolver sus diferencias. Ya que, como seguidores de Cristo, no somos inmunes a los conflictos, necesitamos aprender a resolver nuestros desacuerdos de maneras que honren al Señor. Se ha dicho que «las peleas en la iglesia son las peores», tal vez porque estallan entre personas que profesan que su fe se basa en la unidad y el amor. Muchos cristianos han quedado tan heridos por algún otro creyente, que se alejan de la iglesia y jamás regresan. En la Biblia se menciona expresamente a Evodia y Síntique, y se las insta a que resuelvan sus diferencias: «Sean de un mismo sentir en el Señor» (Filipenses 4:2). En vez de dejarlas solas para que arreglasen su disputa, Pablo apeló a un colaborador de confianza para «que ayudara a estas, que combatieron juntamente conmigo en el evangelio» (v.3). En este mismo contexto, Pablo instó a los filipenses a llevar sus peticiones a Dios, tomando debida nota que la oración trae Su paz (v.7) y un sentido de Su presencia perdurable (v.9). Las relaciones quebrantadas en una iglesia cristiana son responsabilidad de dicha comunidad. Y la relación o relaciones rotas que ha causado una persona es responsabilidad de la misma que las rompió, y deben ser solucionadas de una manera que glorifique a Dios, buscando el perdón de corazón. En medio de las heridas y las diferencias, podemos alentar, escuchar, orar y sobre todo perdonar de la misma manera que “Cristo nos perdonó” (Colosenses 3:13).
El perdón es el pegamento que repara las relaciones rotas.
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario